26 DE Junio DEL 2010
Supermercado vs mercado

En uno de las recientes números de la revista “Gastronómica” en su edición de cocina retro contiene un reportaje que cautivó mi atención, ya que en la narrativa de dicho reportaje se formulaba la posible y factible desaparición de los mercados ante los monstruos actuales denominados tiendas de autoservicio, mejor conocidos como los famosos ]”super” Luza Alvarado, autora del escrito, nos narra de una manera muy costumbrista la vida de los mercados así como el papel tan importante que estos mismos han tenido en la historia y desarrollo de México, y es claro establecer que dicha afirmación es irrefutable además de ser una regla actualmente vigente, ya que no hay persona que no haya escuchado ó asistido a la famosa Central de Abastos, el mercado de la Merced o incluso los situados en el interior de la república como es el caso del famoso mercado de Zacatlán o Zaachila, en Oaxaca; lugares de abasto de todo tipo de materia prima necesaria para poder hacer un buen guiso casero, legado gastronómico orgullosamente mexicano. Pasando de la descripción de la manera del trato para con los clientes de los tenderos hasta la selección y pesaje de la materia prima, nos lleva de la mano a la transformación y adaptación del concepto de mercado, a lo naciente y creciente en México en los años cincuentas, el famoso supermercado. Dicho concepto nació bajo la tutela del pensamiento de no tener que estar yendo al mercado día con día para obtener las provisiones necesarias para la comida del día, sino ir una sola vez cada periodo de tiempo, encontrando la materia prima empacadas ó envasadas con mayores cantidades. Los primeros supermercados no eran nada de lo que conocemos hoy en día, ya que en la actualidad es fácil encontrar supermercados en plazas comerciales, supermercados rodeados por diversas tiendas pequeñas que ofrecen otro servicio diferente al giro del mismo supermercado, tales como bancos, cerrajerías, heladerías, tiendas de fast-food, etc., lo cual, según la autora, está siendo hecho para competir contra los grandes mercados o tiangüis a los que la gente todavía asiste, ya que en estos últimos podemos encontrar del mismo modo un sinfín de servicios ajenos o íntimos con la gastronomía, tal es el caso de la Central de Abastos y el mercado de la Merced donde un puede encontrar desde ollas hasta cristalería y material desechable. Supuestamente es por ello que la gente ha comenzado a sustituir poco a poco a los mercados, convirtiéndose, de poco en poco, en clientes asiduos a los supermercados, simuladores de mercados. Es esto último pues el último grito de guerra de los supermercados contra nuestros ya famosos y tradicionales mercados, llegando a las preguntas menesterosa ¿podría ser estos los últimos suspiros de una existencia de los mercados y abrir paso a las grandes compañías globalizadas conocidas como supermercados?, ¿con que frecuencia asistimos a un mercado en comparación a un supermercado?, ¿somos nosotros los causantes de la posible extinción de los mercados? las preguntas quedan al aire.
Publicado por Beny | Comentarios (3)
